Inteligencia Emocional y Deportes en Niños
- Asesorías PsicoPedagógicas
- 16 mar 2023
- 4 min de lectura
En nuestros días, llevar a los niños a practicar un deporte, se ha vuelto una rutina cada vez más frecuente, de manera particular entre las familias de clase media. Lamentablemente en los países de América Latina, las opciones no son tan diversas ni accesibles para todos, y en muchos casos, dirigimos nuestra mirada y nuestras esperanzas en el "bendito fútbol".
Para muchas familias, el deporte se convierte en una luz de esperanza para la movilidad social, por medio de sus hijos, y no es de menos esperar, al darnos cuenta de las historias de éxito económico que nos encontramos en muchos futbolistas profesionales en estos últimos años. Lo lamentable no es que la gente se enfoque en el fútbol como una forma de salir de la pobreza, sino que esta focalización no les permita darse cuenta que las posibilidades estadísticas son muy bajas y tienden mucho a descuidar otros factores elementales como la educación formal.
He querido iniciar este artículo hablando de fútbol, dadas sus implicaciones sociales en nuestro entorno, pero la naturaleza de lo que pretende este escrito, radica en comentar algunos aspectos que limitan la buena práctica deportiva en muchos niños y adolescentes, desde la perspectiva psicoemocional. y es que, resulta de suma importancia hacer énfasis en que existen muchos niños y adolescentes que disfrutan de integrarse a un equipo o en la práctica de un deporte en particular, pero por otro lado existen miles de niños, que dicha rutina les resulta fastidiosa y hasta inconveniente para su salud emocional.
Pero si el deporte es salud, entonces cuál es el problema con ellos? ... si, el deporte es salud, pero en muchos casos, los padres de familia, se olvidan del aspecto lúdico de la práctica deportiva, y ven en sus hijos la solución a sus problemas económicos por medio del deporte. Desde allí, vamos por mal camino y en lugar de hacer un bien estamos provocando situaciones incómodas en nuestros hijos.
Identifiquemos pues algunos aspectos elementales que pueden influir en la buena práctica deportiva de parte de algunos niños y adolescentes. Y quiero aclarar antes que con "buena práctica" me refiero a aquella que permita a los niños un espacio de esparcimiento, de socialización, de desarrollo de hábitos saludables y otros elementos. Entre los principales factores podemos mencionar:
Falta de Motivación.
Muchos niños están practicando un deporte, por iniciativa ( o capricho) de sus padres, la motivación en ellos es muy poca o inexistente, y este factor contribuye a que asistir a esa hora diaria de deporte, en lugar de ser placentera para el niño, se convierta en un momento de sacrificio. Si el niño no tiene claro el porqué o para qué entrena, nunca desarrollará motivación alguna frente a esa práctica.
2. Habilidades Comunicativas Disminuidas.
Cuando un niño tienen dificultades para comunicarse con sus semejantes o con los adultos que han de guiar su actividad deportiva, esto puede presentarse como una barrera significativa para que este niño disfrute de la actividad en mención. El deporte no es meramente desempeño físico, ya sea un deporte colectivo o individual, implica el desarrollo de habilidades de comunicación básicas para un óptimo desempeño en las canchas.
3. Miedo y Timidez.
Estas características, presentes en una gran cantidad de niños de nuestra época, representa un factor de estrés para los niños. En el campo de juego, va ser observado, evaluado y juzgado por otros niños crueles y muchos adultos. Esta timidez puede hacerle rendir menos o sentirse mal frente a las miradas de los demás, por eso es importante tener en cuenta este factor a la hora de inscribir a nuestros hijos en alguna actividad.
4. Intolerencia a la Frustración.
Muchos niños en la actualidad, no han logrado desarrollar habilidades de tolerancia a la frustración, lo que no les permite manejar las derrotas y el no lograr de manera satisfactoria los objetivos que se le plantean en su equipo o disciplina deportiva. En los deportes existe mucha competencia, y saber manejar los triunfos y las derrotas es fundamental para la salud emocional de los niños.
5. Presión de los Padres de Familia.
Existen muchos padres de familia que inscriben a sus hijos en deportes para satisfacer sus frustraciones de la infancia. Este es uno de los mayores errores que se pueden cometer a la hora de elegir una actividad deportiva para los niños. Cuando los PPFF no saben manejar los momentos de triunfo y derrota, esta inseguridad se la transmiten a los hijos. Basta con acercarse a las canchas y observar el comportamiento de muchos PPFF al momento de "vivir la pasión" por sus hijos.
6. Conflictividad Social.
Aquellos niños que tienen problemas para controlar sus impulsos, pueden ver afectado su desempeño deportiva, debido a que los deportes son un espacio de competitividad entre sus pares. Los niños con dificultades para gestionar la frustración con frecuencia se ven envueltos en más conflictos con sus compañeros.
Ahora bien, alguien dirá (y con justa razón) y entonces todo es malo?... No, la idea de recalcar estos aspectos es que los padres y madres de familia tenga en consideración estos elementos para que la práctica deportiva de sus hijos sea la más adecuada posible. Es muy probable que todos los niños presenten alguno de estos aspecto, y la idea del deporte sea que pueda superarlo. Eso está bien, siempre y cuando se haga de manera adecuada y teniendo en cuenta las necesidades de los niños.



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